Lo que necesitas saber acerca del CBD y las pruebas de drogas

En 1988, el Congreso de los EEUU aprobó el Decreto por un Espacio Laboral Libre de Drogas. Se establecieron allí las pautas para realizar controles de detección de estupefacientes presentes en la orina. Tanto en los ámbitos laborales, competencias deportivas y en espacios regulados por el gobierno federal de los EEUU, estas pruebas se han convertido en algo común.

Muchas empresas las realizan como un proceso de rutina antes de contratar a sus empleados. Otras recurren a análisis aleatorios de su personal contratado para verificar si consumen sustancias ilícitas. Además, se realizan en competencias deportivas profesionales, también conocidas como doping. En caso de que dichos análisis den positivo existe el riesgo de despido de parte de la empresa o la descalificación en la competencia del deportista.

Por ello, para una persona que consume CBD es fundamental conocer cuáles son los métodos, las leyes y todo lo referente a las pruebas de drogas en el ámbito laboral y deportivo.

El aspecto legal de los controles

Dependiendo de las leyes de cada estado de los EEUU, cada empresa estará amparada por la ley o no a la hora de realizar controles de drogas al contratar sus empleados. En el caso de que la empresa se halle bajo contrato federal con el Gobierno, le es obligatorio realizar este tipo de controles. El Departamento de Transporte de los EEUU, por ejemplo, obliga a los empleadores a realizar pruebas de estupefacientes a sus empleados. Esto también se da en profesiones tales como pilotos de aviones, controladores de tráfico aéreo, fuerzas de seguridad, etc.

En el ámbito privado, y en correspondencia con el Decreto de 1988, la empresa debe establecer estos controles por escrito en el contrato. Esto es necesario para establecer una base legal por la cual el empleador le solicita al trabajador que realice la prueba. De todas maneras, tanto las personas como el empleador deberían consultar asistencia legal antes de solicitar o participar en las pruebas de estupefacientes.

La prueba de 5 paneles

En el decreto que se aprobó en 1988 se estableció un método de detección de drogas presentes en la orina llamado prueba de 5 paneles. Este número se corresponde con los 5 tipos de drogas que verifica este método: Cocaína, Opioides, Anfetaminas, Fenciclidina y Marihuana. En este último caso se refiere exclusivamente al metabolito del THC, el CBD es una sustancia que esta prueba no detecta. Esto es así porque es considerado como una sustancia no psicoactiva que no genera un impedimento laboral.

Sin embargo, es posible que una persona que haya consumido aceite de CBD pueda generar un resultado positivo ante estas pruebas.

 

Los falsos positivos

Si una persona solamente ha consumido aceite de CBD y, aun así, la prueba de drogas le resulta positiva, esto puede deberse a diferentes factores. Aquí hay algunas de las causas de los llamados falsos positivos:

  •       Haber consumido dosis altas de aceite de CBD (1000-2000mg)
  •       El aceite de CBD contenía trazas elevadas de THC (+0.3%)
  •       El aceite de cannabis provino de una fuente no confiable.
  •       La persona había consumido cannabis con contenido de THC algunos días antes de la prueba.
  •       La persona estuvo expuesta durante varias horas a humo de fumadores de cannabis en un espacio cerrado.

En caso de haber dado positivo a la presencia de cannabinoides en la orina en una primera prueba, se realizará una segunda prueba de confirmación. Este segundo examen lo debe realizar un Oficial Médico Revisor (MRO) quien es el profesional que se encuentra entrenado para poder certificar el resultado de manera concluyente.

Por medio de una cromatografía de gases-espectrometría de masas (GC-MS) el MRO determina si se ha traspasado el umbral de 50 ng/ml. Este umbral en las pruebas de orina de 50 ng/ml (nanogramos por mililitros) es el que determina si una prueba es positiva o no. En caso de que la segunda prueba resulte positiva, el MRO le pedirá al individuo que justifique con un certificado médico la presencia del THC/CBD.

En el ámbito deportivo

La Agencia Mundial Anti-Doping (WADA) publica anualmente una lista con las sustancias prohibidas en competencias oficiales. El cannabis integra esa lista desde el año 2004, a pesar de la falta de evidencia de que posea un efecto ergogénico (aumento de la potencia muscular). Se prohíbe el consumo de cannabis durante la competencia, por lo que si el deportista presenta un doping positivo sería sancionado.

En el año 2011, la WADA elevó el umbral de resultado positivo de cannabinoides de 15 ng/ml a 150 ng/ml. Pero esto se refiere exclusivamente al metabolito del THC, en el año 2018 se excluyó al CBD de la lista de sustancias prohibidas. Esto se debe al hecho de que el CBD no tiene propiedades psicoactivas.

Consideraciones finales

Las personas que piensan en consumir cannabidiol (CBD) suelen preguntarse si esta sustancia podría dar positivo en un control de drogas. Si bien se pueden dar casos en que los resultados de las pruebas de drogas den positivo, esto se debe a que la persona no consumió CBD puro. Cuando se tratan de extractos caseros o de procedencia no certificada es muy posible que se hallen presentes trazas considerables de THC. Dado que las pruebas se enfocan exclusivamente en detectar el metabolito del THC, esta es la causa por la que una prueba de drogas pueda dar positiva.

Es recomendable saber cuáles son las políticas en cuanto a controles de estupefacientes en el ámbito laboral o deportivo del consumidor de CBD. Por lo general, este tipo de pruebas se anuncian con anticipación, aunque pueden darse casos de pruebas aleatorias y/o inesperadas. Como regla general, se recomienda consumir aceite de cannabis que provenga de fuentes confiables y que certifique que se trata de un extracto puro de CBD. Si se consume CBD mediante extracciones caseras de plantas de cannabis es altamente probable que un control de drogas de positivo ante la presencia del THC.

El mercado del CBD – La amenaza para la industria farmacéutica

La industria farmacéutica es un negocio que factura cientos de billones de dólares por año y, como todo gran negocio que opera en la bolsa de valores, su principal interés son las ganancias derivadas de sus productos. En los últimos tiempos sus prácticas monopólicas han escalado a niveles alarmantes: precios exorbitantes, agresivas campañas que promueven el uso de medicamentos altamente adictivos, menoscabar sus efectos secundarios negativos, pagos bajo la mesa a médicos para que realicen prescripciones innecesarias, etc. Estas prácticas, sumado a la falta de efectividad de muchos de estos medicamentos (muchas veces sus efectos secundarios resultan peores que la enfermedad que deben curar) han llevado a los pacientes a buscar métodos alternativos que puedan tratar sus enfermedades de una forma más eficaz, segura y económica.

Esta industria se encuentra cada vez más amenazada por los beneficios terapéuticos que experimentan los pacientes de las más diversas enfermedades que pueden ser tratadas con los compuestos contenidos en la planta de cannabis. Beneficios que son conocidos por el ser humano desde hace miles de años y que, actualmente, están siendo comprobados por la comunidad científica y aceptados legalmente, a pesar de los esfuerzos de la industria farmacéutica por mantener a esta planta en la oscuridad ilegal del sistema.

Además de la efectividad terapéutica del cannabis y su ventaja económica con respecto a los fármacos, no hay que descontar el aspecto humano y ético que genera un rechazo de la población hacia ellos: en una época en la que varios estados de EEUU están demandando a compañías farmacéuticas por la crisis de los opioides al promocionar a este y a otros medicamentos de manera poco ética y hasta sobornando a médicos para recetarlos, el público en general está cada vez más abierto a la posibilidad de utilizar los beneficios del CBD para tratar sus afecciones de salud.

Sin dudas, una sustancia que actualmente no sólo se puede obtener legalmente en muchos estados de EEUU, sino que también los pacientes pueden cultivar en sus hogares y que además posee la capacidad de tratar efectivamente múltiples padecimientos, puede representar una amenaza económica para los grandes laboratorios. Y esto es debido a que los fármacos tradicionales están diseñados para tratar específicamente una sola enfermedad, pero a un costo muy alto tanto económico como para la salud.

Es muy probable que eventualmente la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) termine por legalizar el uso medicinal del cannabis y es lógico asumir que si millones de pacientes dejan de utilizar medicamentos de laboratorio y comienzan tratar a sus enfermedades mediante extractos de CBD que provengan de dispensarios o de sus propios hogares, las ganancias y las acciones de los laboratorios se verán afectadas drásticamente.

Efectividad del CBD en comparación con los medicamentos

Según recientes reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tratamiento con CBD no sólo tiene probada capacidad para tratar eficientemente un gran número de enfermedades, sino que no presenta potencial de abuso, dependencia o efectos secundarios de consideración.

El Instituto Nacional de Salud (NIH) de EEUU ha destacado, mediante estudios en células vivas de roedores, que muchos cannabinoides tienen la capacidad de ejercer efectos terapéuticos para el tratamiento del cáncer, dolores crónicos, convulsiones, epilepsia, esclerosis múltiple, trastornos mentales y de dependencia con otras drogas, entre muchos otros. Teniendo en cuenta que los medicamentos más vendidos son aquellos que se relacionan con el tratamiento del cáncer y los dolores crónicos, es interesante saber que estas dos condiciones pueden ser tratadas con gran efectividad por el CBD y sin ninguno de los efectos secundarios de los fármacos que ofrecen los laboratorios.

En ese mismo estudio se constató que el CBD tiene efectos anti-proliferativos en varios tipos de cáncer, inhibiendo la migración, adhesión e invasión de células de cáncer de pulmón, tiroides, linfomas, piel, páncreas, útero, mamas y próstata, entre otros. Es decir, se ha podido comprobar que el CBD es un potente inhibidor del crecimiento y propagación de diversos tipos de cáncer y que además es un gran estimulador del apetito, lo que genera una combinación perfecta para los pacientes que también reciben un tratamiento de quimioterapia radioactiva. Al ser tan efectivo y al no tener las contraindicaciones de los medicamentos que se utilizan para tratar el cáncer, es muy probable que una legalización del CBD tenga repercusiones considerables con respecto a la comercialización de estos fármacos.

Con respecto a la capacidad sedativa del CBD, un informe financiado por el Instituto Nacional sobre Abuso de Drogas (NIDA) de EEUU ha sugerido que una reducción del número de prescripciones de opioides, así como el número de pacientes que ingresan a centros especializados para tratar su adicción a ellos, está relacionado con las leyes actuales sobre el uso medicinal del CBD en muchos estados. Si se llegara a aprobar completamente su uso, esto seguramente afectaría a la venta de opioides que producen verdaderos estragos en la salud de millones de norteamericanos en la actualidad, al ofrecerle a los pacientes con dolores crónicos una alternativa mucho más eficaz y segura para tratar esta condición.

Existen cientos de medicamentos costosos que son aprobados y recetados diariamente para tratar las mismas enfermedades que pueden ser tratadas eficientemente con el CBD pero que, por lo general, involucran efectos secundarios tan negativos como: pérdida de peso y cabello, dependencia, vómitos, náuseas, diarrea, dolores de estómago, etc. Aquí se ve representada la amenaza del CBD con respecto a la industria farmacéutica ya que puede tratar las mismas enfermedades que los medicamentos, pero con el beneficio extra de no generar ninguno de los potenciales efectos negativos sobre la salud del paciente.

Los terpenos y los beneficios del efecto séquito

Una tendencia que están exponiendo con mayor frecuencia los promotores del CBD como sustancia medicinal está relacionada con los beneficios que se obtienen a través del llamado efecto séquito, que es la interacción de todo el conjunto de compuestos presentes en la planta de cannabis. A diferencia del uso exclusivo de ciertos cannabinoides como el THC y el CBD, la utilización en conjunto de todos los compuestos que contiene la planta de cannabis está comprobado que actúan de una manera más eficaz y completa, potenciando los beneficios terapéuticos de la planta.

Los terpenos son compuestos orgánicos aromáticos que se encuentran en todas las plantas y su sinergia con los cannabinoides ofrecen la posibilidad de aumentar los efectos terapéuticos de la planta de cannabis. Esto es algo positivo ya que se requerirían dosis más bajas que si se utilizaran extractos aislados de CBD. Además, se estimulan los sentidos del olfato y del sabor que no hay que descontar ya que están ligados con la aromaterapia, un método ancestral de curación que es sano y natural.

Entre los terpenos con propiedades más conocidos encontramos al Mirceno, este es el terpeno que más abunda en la planta de cannabis y posee propiedades medicinales para la curación de dolores y la reducción de la inflamación. El Limoneno, de fragancia cítrica, es el segundo terpeno en cuanto a concentración en la planta y otorga beneficios terapéuticos para tratar la depresión y la ansiedad; además es un inmunoestimulante, antitumoral y antibacteriano. El Pineno, cuyo olor es similar al de los pinos, tiene la capacidad de ser expectorante, broncodilatador, antiinflamatorio y antiséptico.

En definitiva, los beneficios terapéuticos de la planta de cannabis son innegables y solo es cuestión de tiempo para que sus estudios científicos sean aprobados y financiados para poder finalmente legalizar su uso medicinal. Cómo puede llegar a afectar este estatus legal a la industria farmacéutica es aún especulativo, pero es prudente asumir que si la gente reconoce y elige la miríada de efectos positivos al recibir un tratamiento medicinal más seguro, efectivo y completo a través de los componentes de la planta de cannabis, entonces muchos medicamentos actuales que son muy caros y producen tantos efectos negativos para la salud verán una reducción en sus ventas.

Seguramente la lógica de los laboratorios será el producir medicamentos basados en extractos puros de CBD y THC, pero no podrán competir con la posibilidad que tienen las personas de acceder a esos mismos compuestos mediante una extracción casera o de dispensario directamente de la planta, aprovechando así todos sus beneficios.

¿Es seguro mezclar CBD con medicamentos?

La respuesta más acertada a esta pregunta sería: eso depende del medicamento y de la dosis administrada. Y, aun teniendo en cuenta estos dos factores, existen otras variables que justifican que el responder a esta pregunta dando una simple respuesta negativa sería desacertado, así como el dar una simple respuesta positiva sería irresponsable.

Como con cualquier medicamento, aquellos individuos que consuman extractos y cepas de CBD deberán tener cierta cautela con la dosificación al mezclarlo con otros fármacos, ya que hay posibilidades de que se produzcan interacciones no deseadas entre ambos compuestos dentro del organismo.

Primero debemos entender cómo el cuerpo humano metaboliza el cannabidiol (CBD), ya que es en este proceso donde se puede producir la interacción con otros medicamentos. Muchos medicamentos utilizan el mismo grupo de enzimas que el CBD para ser metabolizados, y este grupo de enzimas es el Citocromo P450 que se encuentra mayormente concentrado en el hígado.

La función del Citocromo P450

Este sistema de enzimas no específico que se halla principalmente en el hígado es el encargado de metabolizar aproximadamente el 75% de un gran número de sustancias exógenas y endógenas que ingresen a nuestro organismo. 

El cannabidiol (CBD) es una sustancia que reduce (cuando es inductor del P450) o potencia (cuando es inhibidor del P450) el efecto terapéutico de un fármaco determinado, siempre y cuando este también sea metabolizado por el citocromo P450.

Con respecto a los medicamentos, existen diferentes familias de enzimas dentro del citocromo P450 que metabolizan medicamentos específicos. A su vez, el CBD inhibe o induce en diferente grado a cada una de estas familias de enzimas por lo que vuelve aún más impredecible la interacción entre las 2 sustancias.

El prospecto de cada medicamento detalla la manera en que este es metabolizado por el organismo humano, por lo que si un medicamento utiliza alguna familia de las enzimas anteriormente detalladas se pueden consultar algunos estudios más específicos para conocer la manera en que estos pueden llegar a interactuar con el CBD.

Si se produce una interacción entre el CBD con otro medicamento es muy probable que esta interacción sea más significativa de provenir de un consumo de CBD puro como lo es el Epidiolex que si fuera consumido directamente de la planta.

Entre los métodos de administración del CBD podemos encontrar la inhalación, la ingesta en comidas, la aplicación sublingual o mediante aplicaciones tópicas (en estas últimas no se producen interacciones ya que el CBD no ingresa al flujo sanguíneo).

Cada uno de estos métodos tienen sus ventajas y desventajas y, en relación con el consumo de otros medicamentos, su influencia radica en la manera en que el cuerpo metaboliza el CBD, afectando su potencia y duración. 

Mediante el método de inhalación (fumando o vaporizando) el CBD es absorbido rápidamente en los pulmones y afecta principalmente a la familia de enzimas CYP1, por lo que podría producir interacciones con fármacos que se metabolicen con estas enzimas. A través de este método de consumo los efectos del CBD demoran pocos segundos en hacer efecto.

En la aplicación sublingual el CBD se absorbe en el flujo sanguíneo y tarda unos 15 minutos en hacer efecto.

En el proceso de ingestión se ven afectados casi todos los medicamentos, pero sobre todo aquellos que se metabolicen con las enzimas CYP3A. Es el método que afecta con mayor potencia las interacciones, ya que se da directamente en el hígado que es donde se haya la mayor cantidad de enzimas del citocromo P450. Comienza a hacer efecto de 2 a 4 horas.

No se recomienda el consumo de CBD 20 minutos antes de administrar otro medicamento que sea metabolizado por el citocromo P450, ya que en este lapso de tiempo la capacidad inhibitoria o inductiva del CBD será mucho mayor y más directa en relación con el medicamento administrado.

Interacción con diferentes fármacos

Idealmente sería todo mucho más fácil si todos los medicamentos, en conjunción con el CBD, se metabolizaran en nuestro organismo de la misma manera. Pero, dependiendo del tipo de medicamento, si se mezclan con el CBD se puede generar una interacción específica que altere sus efectos, ya sea reduciéndolos o potenciándolos.

Es más predecible afirmar si se van a producir interacciones utilizando CBD en conjunción con un fármaco determinado que predecir el efecto real que va a tener esa interacción en el organismo. Esto es debido a que existen un gran número de variables que dificultan determinar las reacciones de cada paciente: su estado de salud, los medios de administración de las sustancias, el tiempo que haya transcurrido entre la administración de ambas, el grado de tolerancia con respecto al CBD y al fármaco en cuestión, la dosificación y hasta la edad del paciente, ya que el organismo de pacientes de edad más avanzada tiene un metabolismo hepático a través del citocromo P450 un 30% más lento.

Básicamente, las potenciales interacciones adversas que surgen de la combinación de CBD con otros medicamentos nace de la volatilidad metabólica que produce esta combinación, alterando el efecto terapéutico de las dosis administradas. En determinados casos la interacción conlleva a un aumento de los efectos del fármaco en el paciente por lo que, si no se le presta atención a la dosificación tanto del CBD como al del fármaco en cuestión, pueden llegar a darse casos de sobredosis. En especial con aquellos medicamentos que poseen un umbral muy delgado entre la nulidad terapéutica y el efecto tóxico.

Por lo general, en dosis moderadas el uso de CBD no genera interacciones peligrosas al utilizarlo conjuntamente con otro medicamento. Pero varios estudios indican que se debe tener especial precaución cuando se administre clobazam (un antiepiléptico), warfarina (un diluyente sanguíneo) y el ácido valproico (un antiepiléptico y antidepresivo). El Departamento de Medicina de la Universidad de Indiana publicó una tabla que es de gran utilidad para conocer las interacciones del CBD con distintos tipos de medicamentos.

En caso de que nuestro médico no posea conocimientos acerca del CBD o su consulta pueda llegar a traer consecuencias legales no deseadas, una buena manera de averiguar si determinado medicamento puede llegar a interactuar con el CBD es preguntarle si se puede consumir jugo de pomelo antes de la ingestión de la otra droga, ya que esta fruta posee efectos inhibitorios del citocromo P450 similares al del CBD.

Recomendación final

Como con cualquier medicamento, es importante ser cautelosos a la hora de mezclar una droga con otra, y no se debe generalizar ningún tratamiento, ya que el organismo de cada individuo es diferente y no reacciona igual aún ante las mismas interacciones farmacológicas. Hasta que el cannabis se legalice completamente y se realicen estudios detallados y oficiales sobre el tema, lo mejor que se puede hacer es realizar un seguimiento minucioso sobre la interacción del CBD con otras drogas con nuestro médico, de manera que se puedan tomar las precauciones necesarias y regular la dosificación que más se adecue a nuestro tratamiento.

Los principales beneficios para la salud que yo conocí en el CBD

Los beneficios terapéuticos del cannabis se conocen desde hace miles de años, sin embargo la principal limitación de esta planta como medicamento está dada por su efecto psicoactivo.

En la década de 1960, Raphael Mechoulam (profesor israelí de química médica y productos naturales, en la Universidad de Jerusalén) descubrió que el delta 9-tetrahidrocannabinol (THC) era el responsable de esta psicoactividad aunque sólo constituye una parte limitada de la planta de cannabis, ya que además, está compuesta por más de cien fitocannabinoides carentes del efecto psicotrópico, entre los que se destaca el cannabidiol (CBD) por sus múltiples beneficios terapéuticos ya que regula el sistema endocannabinoide.

Años después, Raphael Mechoulam obtiene varios premios por sus investigaciones tales como Premio Heinrich Wieland, premio Ulf Von Euler Lecture de fisiología, premio Banff (por el estudio de los componentes de cannabis), entre otros.

En 1999, la sociedad internacional de investigaciones sobre cannabinoides (IACM), estableció el Premio Anual Raphael Mechoulam en investigación de cannabinoides.

El sistema endocannabinoide es una red de neurotransmisores presente en el cuerpo de todos los mamíferos que influye sobre funciones biológicas tales como sistema inmunológico, cognición, apetito, estados de ánimo, percepción del dolor, niveles de estrés y salud ósea entre otras.

Los métodos de incorporación del CBD al organismo son diversos pero la mayoría de los pacientes optan por productos no inhalables. Los aceites son una buena alternativa y pueden ser tomados por vía sublingual, oral (cápsulas, tinturas, bebidas, etc.), o de forma tópica.

Existen investigaciones que avalan los beneficios del aceite de CBD para la salud de los humanos, así como también para nuestras mascotas. Las proporciones y concentraciones de este cannabinoide y de THC en el aceite, pueden variar según el producto y el fabricante pero en cualquier caso, el aceite de CBD podría mejorar la calidad de vida de los pacientes de todo el mundo, aliviando síntomas crónicos:

Alivio del dolor y de la inflamación

Entre los principales beneficios medicinales del CBD se encuentran sus propiedades analgésicas y antiinflamatorias. Millones de personas en el mundo padecen de dolor crónico y buscan una alternativa natural para aliviar este flagelo.

El CBD posee poca afinidad con los receptores endocannabinoides CB1 y CB2, por lo que actuaría a través de los receptores 5HT1A (receptores serotoninérgicos), ubicados en el sistema nervioso central y tracto gastrointestinal. Al actuar el CBD sobre estos receptores genera un efecto ansiolítico, antidepresivo, regulador de sueño y del humor.

El CBD y otros cannabinoides como el THC pueden activar, también, receptores vaniloides ubicados en el sistema nervioso central y periférico, encargados de la recepción y regulación del dolor. Al actuar sobre ellos, se logra modular al mismo y obtener efectos analgésicos sin consecuencias adversas de consideración, como las ocasionadas por opioides.

En cuanto a la inflamación, está asociada a casi todas las afecciones crónicas.

El CBD es un antagonista del receptor CB2 pero provoca un efecto antiinflamatorio a través de la activación mediada por anandamida 2-AG, que también se destaca por sus propiedades antiinflamatorias.

Controlar esta afección con CBD podría ayudar a tratar la artritis y enfermedades inflamatorias del intestino.

Para combatir el cáncer

Es sabido que las células cancerosas proliferan en el organismo sin control. El CBD ha mostrado propiedades antiproliferativas, deteniendo la producción de células cancerosas  en el cáncer de mamas, cáncer de pulmón, cáncer de piel y cáncer de huesos, entre otros.

Si bien el CBD y otros cannabinoides podrían retardar el desarrollo del cáncer, cabe destacar que su condición para causar apoptosis (muerte celular programada) aún se está investigando. 

Otras investigaciones han revelado las propiedades antiangiogénicas del CBD, inhibiendo el crecimiento de nuevas células sanguíneas que alimentan al tumor impidiéndole que crezca.

Son muchas las personas que se están tratando con CBD y encuentran un alivio en este cannabinoide pero la mayoría de los estudios son preclínicos y el cáncer es una afección grave que requiere de atención médica profesional.

Mejora la salud mental

Al interactuar con el sistema endocannabinoide, el CBD puede ayudar a regular la ansiedad

activando el receptor de serotonina conocido como 5-HT1A que, básicamente es un centro de señalización emocional que altera el estado de ánimo así como la respuesta dolor/placer y está involucrado en diversos procesos biológicos y neurológicos como ansiedad, apetito, sueño, percepción del dolor y otras funciones.

Cuando se activa el receptor 5-HT1A, puede activar otros receptores 5-HT, lo que lleva a un efecto cascada que modera directamente la ansiedad.

Este cannabinoide también modera las señales de estrés, disminuyendo la actividad neuronal del cerebro.

Sus efectos son similares a los medicamentos recetados sin la adversidad de los mismos, tales como insomnio, dolor de cabeza y adicción.

El CBD, podría inhibir la transmisión de la señal nerviosa y modular la acción de varios neurotransmisores aliviando el estrés y la depresión.

Contra el insomnio

Son diversas las causas por las que miles de personas no logran conciliar el sueño. El ritmo de vida, la ansiedad, el dolor y la inflamación, son algunos de los motivos entre los cuales, como ya hemos visto, el CBD actúa de forma terapéutica.

Pero también existen problemas con la regulación del sueño que impiden un buen descanso.

Este cannabinoide podría afectar positivamente la calidad del sueño por medio del alivio de ciertos síntomas, reduciendo el estrés generado por enfermedades mentales (ansiedad, depresión) y la tensión muscular producida por convulsiones, permitiendo la relajación del cuerpo.

También puede ser prometedor para el trastorno de conducta del sueño REM  ya que la combinación de CBD y melatonina (hormona del sueño) generarían somnolencia y condiciones para un descanso reparador.

Si bien el CBD posee un efecto relajante, aún son necesarias muchas investigaciones más sobre este suplemento, sus beneficios, efectos adversos y dosificación.

Anticonvulsivo 

Cada vez son más los informes sobre el uso del CBD por parte de los padres para tratar trastornos convulsivos de sus hijos con algún tipo de epilepsia. El cannabidiol parece brindar alivio sin los efectos psicoactivos del THC (tetrahidrocannabinol).

Estudios recientes, han demostrado la efectividad del CBD para reducir convulsiones en un 50% y en más de la mitad de los pacientes, además de requerir  una menor cantidad de fármacos y otros medicamentos contra las convulsiones. 

Si bien los estudios e investigaciones son escasas, el cannabidiol ha demostrado ser eficaz como tratamiento adyuvante.

Como conclusión el cannabidiol es un medicamento natural valioso que se puede utilizar para tratar y aliviar múltiples problemas de salud tanto en humanos como animales.

En todos los estudios realizados en los últimos años, se plantea el uso de CBD y otros cannabinoides como complemento al tratamiento base permitiendo suprimir algún fármaco o sus dosis.

El uso medicinal de cannabinoides y sus compuestos no adictivos, deberían ser considerados como terapia complementaria y siempre bajo supervisión médica. Si bien las investigaciones son escasas por las controversias que su legalidad implica, no obstante existen testimonios de pacientes que optan por una medicina natural logrando un alivio con el consumo de los mismos, sin efectos adversos de consideración.

Algunos beneficios del cannabidiol para el tratamiento de la ansiedad.

Es sabido que actualmente, la ansiedad se ha convertido en un flagelo importante en Estados Unidos.

Según la Asociación de Ansiedad y Depresión de América, esta patología afecta a más de 40 millones de estadounidenses mayores de 18 años.

Una encuesta realizada en el 2018 por la Asociación Americana de Psiquiatría encontró que la ansiedad ha ido en aumento con el transcurso de los años, con casi dos tercios de estadounidenses que experimentan ansiedad leve a grave relacionada con su salud, seguridad y situación de vida.

Con el crecimiento de esta patología, aumentaron las prescripciones de medicamentos por parte de los profesionales de la salud, como Xanax, Paxil y Zoloft; en más del 65% entre el 2002 y el 2015 y consecuentemente, un incremento del 400% en muertes causadas por sobredosis de benzodiazepinas (el grupo de medicamentos utilizados para tratar la ansiedad, insomnio, depresión y fobias).

¿Qué es el CBD?

Clasificado como un fitocannabinoide, el cannabidiol (CBD) es un compuesto natural producido en la resina pegajosa de la planta de cannabis.

El CBD puede utilizarse en variedad de productos como tinturas de aceites, comestibles, e-líquidos y tópicos.

A diferencia del tetrahidrocannabinol (THC) que es el fitocannabinoide de mayor importancia en la planta de cannabis; el CBD es completamente no intoxicante, lo que permite ofrecer las propiedades terapéuticas de la planta de cannabis sin los efectos psicotrópicos (que alteran la mente) del THC.

Cuando se extrae del Hemp (cáñamo – tipo cannabis cuyo contenido de THC es muy bajo y su uso es industrial), es legal el uso de CBD en los Estados Unidos, según la Ley de Agricultura del 2018.

Funcionalidad del aceite de CBD para la ansiedad

Dentro del cuerpo de todos los mamíferos, existe un sistema fisiológico conocido como Sistema Endocannabinoide (SEC).

El SEC contiene una serie de receptores cannabinoides CB1 y CB2 que pueden ser estimulados por cannabinoides externos, como el CBD y se distribuyen por todo el cuerpo, en el cerebro, los órganos, los tejidos conectivos, las glándulas y las células inmunitarias.

En conjunto, los receptores en el SEC forman un sistema de comunicación interno que ayuda a regular la homeostasis del organismo (el equilibrio interno del cuerpo y en numerosos sistemas biológicos).

Son diversos y variados los factores que pueden desencadenar la ansiedad, como un desequilibrio en el cuerpo, o por el contrario, ser la ansiedad quien cause el desequilibrio. En ambos casos, el SEC cumple la función de moderar.

Para comprender mejor cómo funciona el aceite de CBD para la ansiedad, consideraremos el siguiente ejemplo: frente a una situación incómoda e indeseable, el cerebro se ajusta en consecuencia. Dependiendo de la intensidad de sus emociones ante dicha situación, el cuerpo libera una cierta cantidad de cortisol, la hormona relacionada con el estrés y el miedo y el cerebro anticipa que la situación finalizará. Si su anticipación y malestar son intensos aparece la ansiedad ya que su cuerpo libera otro aumento de cortisol.

No regulado, esto puede convertirse en un círculo vicioso que puede conducir a graves trastornos mentales.

Interactuando con el sistema endocannabinoide, el CBD puede ayudar a regular la ansiedad con los siguientes mecanismos:

1- El CBD puede activar directamente los receptores de serotonina 5-HT1A, un receptor de proteínas involucrado en una variedad de procesos biológicos y neurológicos, como la ansiedad, la adicción, el apetito, el sueño, la percepción del dolor, las náuseas y los vómitos. Cuando éste receptor se activa, puede activar otros receptores 5-HT, lo que lleva a un efecto de cascada que puede moderar directamente la ansiedad.

2- El CBD modera las señales de estrés al disminuir la actividad neuronal en los circuitos de estrés en todo el cerebro.

3- El CBD puede regular el eje HPA, que regula la secreción de glucocorticoides, un grupo importante de hormonas responsables de moderar la respuesta al estrés.

 

Beneficios del aceite de CBD para la ansiedad

Basado en resultados de numerosas investigaciones, el CBD ha demostrado potencial para aliviar una variedad de trastornos relacionados con la ansiedad, que incluyen:

  • El trastornos de la ansiedad general (GAD), una afección en la que una persona experimenta regularmente síntomas de ansiedad como nerviosismo, estrés, preocupación y un aumento de la frecuencia cardíaca. Al influir en el receptor de serotonina 5-HT1A, el CBD ha mostrado propiedades anti-ansiolíticas y puede ayudar a aliviar la GAD y otros trastornos mentales.
  • El trastorno de pánico (EP), una condición psiquiátrica, en la que el individuo experimenta un nivel de ansiedad donde puede quedar inmovilizado. El CBD ayuda a combatir el EP de dos maneras:
    • aliviando los síntomas del trastorno de pánico al influir en el receptor de serotonina 5-HT1A .
    • mitigando y previniendo la ansiedad al modular la forma en que el cerebro responde al estrés.
  • Trastorno de ansiedad social, es un tipo de ansiedad provocada por las interacciones sociales y puede impactar negativamente en la capacidad de los individuos para socializar. El CBD alivia esta forma de ansiedad de manera similar a otras formas de ansiedad, al influir en el receptor de serotonina y moderar la respuesta al estrés. Los hallazgos de un estudio del 2011, encontraron que los síntomas de SAD se redujeron con el uso de CBD.
  • La ansiedad también puede ser causada por la incomodidad de las condiciones de salud, como el dolor y la inflamación. El CBD es un potente antiinflamatorio y antioxidante que ha demostrado ayudar a aliviar numerosos tipos de dolor, incluido el dolor neuropático, el dolor muscular y el dolor inflamatorio. Además el CBD ayuda a las personas a controlar el dolor al unirse al receptor TRPV1, que modera la percepción del dolor.
  • Trastornos por estrés postraumáticos (TEPT), es una afección que afecta a las personas que experimentaron un evento o situación traumatizante, como presenciar un acto de violencia.

Las personas que sufren TEPT pueden experimentar flashbacks, estrés, ansiedad,miedo, cambios de humor y otros síntomas negativos cuando son provocados por un evento que asocian con una experiencia traumática.

Las investigaciones han demostrado que el CBD puede ayudar a controlar el PTSD al aliviar los síntomas asociados con éste y modular la forma en que el cerebro responde a situaciones estresantes que desencadenan los síntomas de PTSD.                                            

¿Cómo funciona el cannabis dentro del cuerpo humano?

Como ya es sabido por numerosas investigaciones, el cannabis ofrece múltiples beneficios terapéuticos para la ansiedad, el dolor, las convulsiones, la epilepsia entre otras tantas afecciones. Esto sucede por la interacción de los componentes cannabinoides de la planta del cannabis y el sistema endocannabinoide presente en el cuerpo humano como así también en el de todos los mamíferos.

¿Qué es el sistema endocannabinoide (SEC)?

El sistema endocannabinoide es un conjunto de neurotransmisores distribuidos en el cerebro y a través de los sistemas nervioso central y periférico. Está compuesto por receptores cannabinoides CB1 (ubicados en el sistema nervioso central y responsables de los procesos neuronales) y CB2 (situados en el sistema inmunológico, periférico y digestivo); por endocannabinoides que interactúan entre sí, regulando procesos fisiológicos como la modulación de la percepción del dolor, funciones gastrointestinales, hepáticas y cardiovasculares y enzimas que descomponen a los endocannabinoides para lograr una respuesta corporal.

Su nombre hace referencia a un sistema interno capaz de generar cannabinoides naturalmente, cuyo fin es la homeostasis (equilibrio corporal) y el cual se ve afectado y potenciado con la incorporación de fitocannabinoides o cannabinoides sintéticos (Creados en laboratorio).

Endocannabinoides

Los endocannabinoides, así como los receptores cannabinoides, conforman el SEC.

Los dos principales son:

Anandamida (N-araquidonoiletanolamida ANA), producida naturalmente por el organismo. Suele mejorar el humor cuando se fija a los neurotransmisores. Presenta similitudes al THC estructuralmente. Influye en la regulación de procesos fisiológicos tales como apetito, dolor y placer.

2-araquidonilglicerol (2-AG), actúa en el sistema nervioso central y en la periferia, fundamentalmente en el sistema inmunológico. Es un agonista de los receptores CB1 y CB2 e interviene en varios procesos corporales incluyendo la inmunidad y la inflamación.

Ambos interactúan con los receptores endocannabinoides, provocando la activación y el accionar de los mismos. 

¿Qué es el cannabis medicinal?

Cannabis medicinal, hace referencia al uso de la planta entera, sin procesar, para tratar síntomas o enfermedades.

Las propiedades medicinales de esta planta, se deben a su alto contenido de CBD (cannabidiol), flavoniodes, terpenoides y un menor porcentaje de THC (tetrahidrocannabinol) por sus efectos psicoactivos buscados por quienes consumen el cannabis de manera recreativa.

El Tetrahidrocannabinol (THC), es el más reconocido de los fitocannabinoides y se asocia con náuseas y dolores reducidos, aumento del apetito y efectos psicológicos tales como relajación, euforia y percepción alterada de la realidad responsable de hacer que los usuarios se sientan elevados.

El cannabidiol (CBD), no parece presentar efectos adversos de consideración. Puede ayudar a reducir inflamación, náuseas y síntomas negativos asociados con el THC como paranoia y ansiedad, ya que contrarresta sus efectos psicotrópicos.

Por este motivo, los agricultores han comenzado a producir plantas con mayor contenido de CBD y cantidades menores de THC.

Pese a que la FDA (administración de alimentos y medicamentos) aún no aprueba el uso de cannabis medicinal, cada vez son más los médicos que aseguran su efectividad para la salud.

Interacción con el organismo

Cuando  el equilibrio corporal (la “homeostasis”), se ve alterada por el paso del tiempo o enfermedades, los cannabinoides que ingresan al organismo, se acoplan y activan a los receptores cannabinoides ubicados en el cerebro, órganos del sistema nervioso, inmunológico y periférico; transmitiendo al organismo sus propiedades terapéuticas y psicoactivas, ayudando a restablecer dicho equilibrio o aliviando síntomas.

Trastornos del estado de ánimo, esclerosis múltiple, trastornos de estrés postraumático (TEPT), convulsiones, epilepsia, enfermedad de Parkinson, cáncer, anorexia;son algunas de las enfermedades tratadas con cannabis medicinal.

Además el CBD funciona bien para tratar problemas de ansiedad y es un excelente analgésico.

Posibles efectos 

La Dra. Margaret Gedde, especializada en el uso terapéutico del cannabis, manifiesta que la única preocupación en cuanto al uso medicinal del mismo, está dada por la psicoactividad del THC, aunque en caso de dolores severos, este cannabinoide es beneficioso. 

De todas maneras, este efecto es perfectamente evitable con tan solo recurrir a formulaciones de cannabis con altas concentraciones de CBD y bajas en THC.

Otro punto a tener en cuenta es que es muy difícil sufrir una sobredosis por una hierba verdadera pero sí con versiones sintéticas que, incluso, carecen de componentes curativos.

El uso médico exitoso del cannabis implica encontrar una variedad ideal, que represente diferentes proporciones de CBD y THC, dependiendo de la necesidad de cada paciente.

Lo recomendable, es recurrir a su médico, cualquiera sea el caso.

¿Puede el CBD ayudar a aliviar los síntomas de la artritis?

La artritis afecta a cientos de personas a nivel mundial. Es una patología que si bien no tiene cura puede hacerse llevadera a través de tratamientos que logran aliviar el dolor y la inflamación que esta enfermedad genera.

El Cannabidiol (CBD por sus siglas en inglés) es uno de los cannabinoides más importantes constituyente de la planta de cannabis y posee múltiples beneficios terapéuticos entre los que se destacan sus propiedades antiinflamatorias y su capacidad para reducir el dolor. Este compuesto no es psicoactivo, como el conocido THC (el cual mencionaremos más adelante) y ofrece una esperanza para quienes sufren de artritis y enfermedades que afectan su calidad de vida.

¿Qué es la artritis?

La artritis es una afección que se caracteriza por la degeneración e inflamación de una o múltiples articulaciones. Sus síntomas se desarrollan con el tiempo pero pueden aparecer repentinamente.

Esta patología es más común en personas mayores de 65 años pero puede desarrollarse en adolescente e incluso en niños, siendo habitual también, en mujeres y en personas con sobrepeso.

La ciencia conoce más de cien tipos diferentes de artritis, entre las más comunes se destacan:

  • Osteoartritis (OA): Esta forma de artritis se produce cuando el tejido del cartílago en las articulaciones se desgasta por ejercicio, obesidad, alguna lesión o herencia genética; lo que produce el roce entre huesos provocando dolor e inflamación. 
  • Artritis reumatoidea (AR): Es un trastorno autoinmune generado por el ataque erróneo del sistema inmunológico a los tejidos blandos que rodean las articulaciones generando dolor, inflamación y rigidez en las mismas. La AR afecta generalmente manos y pies y las personas pueden presentar fatiga, insomnio, pérdida apetito, fiebre, anemia, ansiedad y depresión.

Incidencia del CBD en el organismo

Existen tratamiento que han demostrado ser efectivos como opioides y corticosteroides que si bien generan un alivio inmediato del dolor, conducen a efectos secundarios desagradables, a diferencia del cannabidiol que interactúa con el sistema endocannabinoide naturalmente sin generar efectos perdurables ni acostumbramiento.

El sistema endocannabinoide es un sistema de comunicación celular, compuesto por un  conjunto de receptores endógenos localizado en el cerebro y distribuidos en el sistema nervioso central y periférico de todos los mamíferos. Es el encargado de producir la homeostasis (equilibrio corporal) e interviene en una gran cantidad de procesos fisiológicos.

El sistema endocannabinoide posee dos receptores cannabinoides: CB1 y CB2.

Los receptores CB1 se encuentran en el cerebro y se asocian con el estado de ánimo, coordinación, memoria y apetito. Los receptores CB2 se encuentran en el sistema inmunológico y son responsables de la respuesta del cuerpo al dolor e inflamación.

El tetrahidrocannabinol (THC), componente psicoactivo del cannabis, se acopla a los receptores CB1, motivo por el cual el consumo de cannabis afecta cognitivamente a los usuarios. En tanto el CBD interactúa de manera indirecta con el receptor CB2, causando que el cuerpo produzca mayor cantidad de cannabinoides. Esto provoca un efecto positivo en el dolor e inflamación del organismo.

Además, el cannabidiol puede que actúe sobre los receptores 5-HT de la serotonina, regulando el dolor.

Beneficios del CBD e investigaciones realizadas

Diversos estudios avalan beneficios terapéuticos y potenciales de este compuesto químico.

Un estudio publicado en la revista Pain en el 2017, afirma que la aplicación local de cannabidiol bloquea el dolor artrítico y previene el dolor posterior ya que disminuye la inflamación de las articulaciones y sirve como protector de los nervios.

Otras investigaciones publicadas en Therapeutics and Clinical Risk Management, indican que los cannabinoides alivian el dolor crónico en personas diagnosticadas con esclerosis múltiple, cáncer, fibromialgia, artritis y con efectos secundarios leves como somnolencia y mareos.

Una publicación en The Permanente Journal, confirma que el CBD reduciría la ansiedad en niños, patología que también puede ser consecuencia de la artritis como así también, la depresión.

Estamos seguros que a medida que se realicen más investigaciones, habrán más conclusiones sobre los beneficios que el cannabidiol proporciona al dolor articular.

Formas de dosificación

La dosificación varía según cada persona, sus síntomas y la intensidad de los mismos. Se debe tener en cuenta el porcentaje de cannabidiol contenido en el producto a utilizar. 

En promedio 25 mg de CBD al día, es efectivo para la mayoría de las personas.Si los síntomas son fuertes, la dosis puede ser incrementada lentamente hasta lograr el alivio esperado.

 Cualquiera sea el caso, debe ser supervisado por un médico quien prescriba la cantidad de cannabidiol adecuada y su método de administración (ungüentos, vaporización o aceites).

¿Es seguro el CBD?

La seguridad del CBD es otro de los interrogantes que se plantean los usuarios antes de consumirlo.

Si bien la medicina cannabinoide es una novedad y las investigaciones son escasas, la directora del Instituto Nacional Sobre el Abuso de las Drogas (NIDA), Nora Volkow confirma su seguridad.

El CBD no es adictivo y por lo tanto es una alternativa más segura que los opiáceos y analgésicos.  

Su legalidad medicinal

El CBD es legal en algunos estados de Estados Unidos y en varios países, por lo tanto las personas deben verificar las leyes en su área antes de comprar o usar el aceite.

Actualmente, el gobierno federal y la FDA trabajan para lograr la legalización y regulaciones del cannabidiol.

Conclusión

La artritis es una afección que puede inhibir hasta el movimiento más básico e incluso incapacitar a quien la padece. Si bien las investigaciones sobre cannabidiol y la artritis son escasas y los científicos trabajan buscando una cura, es importante saber que el cannabidiol ofrece beneficios terapéuticos, no es psicoactivo y su uso puede aliviar el dolor y la inflamación de manera natural sin efectos adversos de consideración. 

El consumo de CBD por mujeres durante su embarazo

El embarazo es una etapa hermosa en la vida de la mujer. Sin embargo todos sabemos que se pueden producir molestias y síntomas desagradables que más de una quisiera poder evitar.

Analizando si el consumo de cannabidiol (CBD) podría presentar algún tipo de beneficio para la madre durante las cuarenta semanas de su embarazo, investigamos si es seguro consumir esta sustancia, ya sea como medicamento o suplemento alimenticio, para aliviar sintomas de nauseas, vómitos y dolores musculares, que son tan comunes durante la gestación.

Definamos primero qué es el Cannabidiol y por qué es tan famoso

El cannabidiol es un cannabinoide no psicoactivo, por lo que no produce efectos eufóricos que alteran la conciencia como ocurre al consumir productos con contenido de THC (la otra famosa molécula persistente en la planta del cannabis). El cannabidiol es un compuesto químico orgánico que no posee efectos adversos de consideración, lo que lo pone en ventaja en relación con las medicinas sintéticas de laboratorio. Estudios han demostrado que el consumo de cannabidiol puede crear un correcto balance con el psicoactivo THC, reduciendo también la ansiedad que este genera en algunos usuarios.

Estudios clínicos han demostrado que el cannabidiol puede llegar a reducir considerablemente síntomas comunes en el embarazo, además de ser conocido por sus propiedades ansiolíticas y analgésicas. En otras palabras, este “milagroso” suplemento podría ser adoptado para ayudar a mujeres a combatir la ansiedad y disminuir dolores generados por las las contracciones del pre-parto.

Una sustancia investigada y legalizada

Al ser un componente que se encuentra en el cáñamo (en inglés: “hemp”) y al carecer de efectos embriagadores, como los asociados al THC, ha sido legalizado en muchos países alrededor del mundo, entre ellos, los Estados Unidos de Norteamérica.

Estudios han demostrado que el cannabidiol presente en la planta de cáñamo, es capaz de curar enfermedades. Usuarios de cannabidiol argumentan que éste compuesto químico puede ser una gran alternativa segura para el aliviar el dolor, la ansiedad y la depresión, y el hecho de que sea natural, lo podría convertir en ideal para las mujeres embarazadas.

Investigaciones y estudios realizados

Las investigaciones sobre el uso de CBD en el embarazo son escasas, sin embargo un estudio ha demostrado que puede ser beneficioso para reducir o detener contracciones pretérmino.

En el año 2016, la Dra. Shayna Conna y su equipo, descubrieron que el CBD, cuando se usa de forma aislada, no produce complicaciones negativas en el parto ni problemas de desarrollo.

El Dr. Stuart Titus (investigador líder y también presidente de Medical Marijuana,inc.), afirma que la mayoría de las personas, incluyendo mujeres embarazadas, son deficientes en cannabinoides, lo cual implica un grave defecto de salud que podría llevar a la aparición temprana de demencia, fatiga crónica e incluso, fibromialgia.

Basado en esta lógica, está claro que una dieta rica en cannabinoides sería beneficiosa tanto para la madre como para el feto.

Cabe destacar los siguientes puntos:

  • Aliviar los síntomas de las náuseas matutinas.
  • El Sistema Endocannabinoide es esencial para el crecimiento del feto y la sobrevivencia de un recién nacido.
  • La evidencia sobre complicaciones en el embarazo causadas por el uso de cannabis es sumamente limitada e insuficiente.
  • La decisión de hacer uso de CBD antes y durante el embarazo deben tomarse con un entendimiento claro de por qué y cómo está siendo usado, junto a una cuidadosa investigación sobre la administración y dosificación del CBD en diferentes suplementos.

Cómo el CBD podría beneficiar a futuras madres

Un estudio realizado en el 2010, reveló que el cannabidiol tiene la capacidad de disminuir contracciones. El cannabidiol posee el mismo componente que los fármacos antagonistas de la oxitocina, como el “Atosiban” que se utiliza para detener o reducir las contracciones pretérmino en las mujeres embarazadas.

El cannabidiol es conocido, también, por sus propiedades ansiolíticas y analgésicas por lo que puede ayudar a combatir ansiedad y dolor en el embarazo, además de reducir náuseas y vómitos.

Adicionalmente se sabe que el CBD, contrarresta efectos nocivos del THC (componente psicoactivo). Las mujeres embarazadas que han consumido THC pueden contrarrestar o prevenir efectos dañinos, de dicho psicoactivo usando CBD.

Cómo se recomienda utilizar durante la gestación

El aceite rico en CBD puede ser el método de consumo más seguro para mujeres embarazadas y este se puede consumir con cápsulas, tinturas e incluso lociones y ungüentos. Si el producto es certificado correctamente, eso podría garantizar la  ausencia del psicoactivo THC.

Conclusiónes mias:

  1. Ya que los estudios existentes son escasos y muchas veces contradictorios, yo recomendaría que si estás embarazada, consultes antes que nada a tu médico.
  2. Al día de la fecha, nadie podrá darte una respuesta certera sobre la seguridad del uso del CBD durante tu embarazo.
  3. En mi opinión, creo que es mucho más seguro que varios medicamentos farmacéuticos que son recetados a diario a miles de mujeres en el mundo.
  4. Tu médico deberá prescribir el uso de este nuevo suplemento de acuerdo al mejor nivel de evidencia y marcos reguladores locales.

 

¿Puede el CBD mejorar tu claridad mental?

Muchas personas asocian al consumo del cannabis con un estado de distracción y euforia que estaría muy lejos de ser útil para conseguir una mayor claridad mental. Eso se debe a que están pensando en términos de cannabis con un contenido preponderante de THC. Pero cuando se trata de un uso exclusivo de su pariente cannabinoico más cercano con propiedades terapéuticas, o sea el CBD, la cuestión cambia.

el CBD puede mejorar tu claridd mental

Parece extraño pensar que un compuesto como el CBD, famoso por sus propiedades analgésicas y relajantes, pueda ayudar a generar una mayor claridad mental. Pero efectivamente este es uno de los tantos beneficios que le puede proporcionar a sus usuarios. El hecho de que alivie el estrés y ayude a conciliar un sueño reparador lo convierten en un excelente medio para alcanzar una mayor respuesta cognitiva por parte de nuestro cerebro. Eso es gracias a su señalización y activación del sistema endocannabinoide, lo que propicia un correcto funcionamiento de nuestras funciones corporales.

En una época en la que estamos bombardeados con un exceso de información, redes sociales, estrés laboral, entre otros, nuestros cerebros necesitan más que nunca un cable a tierra. Ya sea por cuestiones personales o de trabajo, siempre estamos expuestos a padecer estrés o no poder procurar un descanso suficiente, los cuales afectan nuestra calidad de vida. 

El CBD puede ser muy efectivo para generar una disminución del cortisol (la hormona que genera el estrés) y, al mismo tiempo, otorgarnos un sueño apacible y reparador.

Efectividad contra el estrés

El cortisol es una hormona esteroidea (corticosteroide) producida por la glándula suprarrenal. Es liberada por nuestro cerebro en respuesta al estrés o un nivel bajo de glucocorticoides en la sangre. A pesar de que su función es mantenernos alertas ante determinadas situaciones, niveles elevados de esta hormona son perjudiciales para nuestra salud. El estrés crónico puede afectar negativamente el sistema digestivo, el sistema inmunológico, el sistema nervioso y el sistema cardiovascular.

Entre las consecuencias de padecer estrés crónico podemos encontrar:

·        Cansancio excesivo

·        Depresión

·        Dolor o presión en el pecho

·        Mareos

·        Pérdida del deseo sexual

Las terapias con fármacos para tratar al estrés post-traumático (EPT) han resultado ser inefectivas y con efectos secundarios negativos. Estudios desarrollados en 2010 han demostrado la importancia del sistema endocannabinoide como regulador de los niveles de cortisol en nuestro cuerpo. Esta regulación se produce de manera natural en casos aislados de estrés, pero cuando se trata de estrés crónico, esta regulación resulta insuficiente.

El sistema endocannabinoide regula la actividad del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (HHA) que es el encargado de producir los glucocorticoides. Estudios revelaron que la inhibición del ligando anandamida del sistema endocannabinoide previene un exceso de secreción de corticosterones durante períodos de estrés.

Es por ello que el CBD resulta ser un excelente ansiolítico natural que reduce el estrés, al activar señales específicas del sistema endocannabinoide. Esta interacción produce en nuestro cuerpo y nuestro cerebro un sentimiento de bienestar general. Al alcanzar un mayor estado de serenidad mental, podemos concentrarnos de manera más efectiva en las tareas diarias que requieren de toda nuestra atención.

Un descanso más completo 

Al reducir los niveles de estrés de nuestro cuerpo podemos encontrar otro beneficio al consumir CBD: un mejor descanso a la hora de dormir. Es un hecho comprobado que, si durante la noche no logramos conciliar un correcto sueño reparador, al otro día nuestro rendimiento disminuye. Nos encontramos entonces constantemente cansados, nos cuesta concentrarnos y retener información.

Estudios han demostrado que el CBD ayuda a generar un descanso más prolongado y de calidad. Sus propiedades analgésicas y relajantes permiten que podamos conciliar un sueño más profundo y más reparador. La capacidad del CBD para calmar los dolores crónicos de algunos pacientes los llevaría a tratar sus problemas de insomnio. Una mente descansada es capaz de una mayor respuesta cognitiva ante las tareas y los desafíos diarios, mejorando nuestro rendimiento y nuestro estado de ánimo.

Resulta muy positivo el uso de una sustancia de origen natural como el CBD para poder conciliar el sueño. Medicamentos que se recetan para tratar trastornos del sueño muchas veces traen efectos secundarios muy nocivos para la salud. Además de producir estados de desorientación y aturdimiento, tienen un alto potencial de generar adicción.

Paradójicamente, estos medicamentos generalmente inducen un estado de aletargamiento cuando la persona se despierta. En cambio, el CBD puede otorgar un sueño natural que genere un descanso más completo en el individuo. De esta manera, cuando la persona se despierta, se siente con más vigor, con una mente clara y gozando de un estado de mayor lucidez.

El CBD como tratamiento del TDAH

El Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) es una condición que impide a quienes la padecen a concentrarse en tareas específicas. Los tratamientos con fármacos de esta condición pueden generar dependencia en los pacientes, además de insomnio y ansiedad. Pero estudios recientes han demostrado que un tratamiento con cannabinoides pueden reducir la impulsividad que genera el TDAH.

En 2017, un estudio realizado por el Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencias del Reino Unido demostró que el CBD puede ayudar a reducir la hiperactividad del TDAH. Los resultados demostraron una disminución en la hiperactividad de los pacientes. Al mismo tiempo, el tratamiento no tuvo efectos negativos en los niveles de rendimiento cognitivo. Cada vez se están realizando más estudios para comprobar definitivamente la capacidad del CBD para el tratamiento de pacientes con TDAH.

Evidentemente, aquellos individuos con TDAH que logran conseguir disminuir su hiperactividad mental con el uso del cannabidiol podrían experimentar un mayor enfoque en tareas específicas.

Los beneficios que aporta el consumo de cannabidiol para generar una correcta activación y balance del sistema cannabinoide repercuten positivamente en nuestra capacidad de atención. Esto es posible gracias a las propiedades naturales del cannabidiol para reducir dolencias, estrés y permitir un mejor sueño, mejorando así nuestro enfoque. Un cuerpo descansado y un espíritu sereno son fundamentales para poder alcanzar un óptimo estado de claridad mental.

Es posible controlar el dolor con cannabidiol (CBD)?

El sistema endocannabinoide  presente en los mamíferos,  está compuesto por receptores  endógenos (CB1 y CB2) distribuidos en el cerebro, médula espinal y sistema inmunitario. Este sistema regula funciones corporales como el sueño, la respuesta inmunológica y el dolor.

Un cannabinoide  es un compuesto que interactúa con los receptores para mantener todas las funciones orgánicas vitales.  

El CBD (cannabidiol) presente en la planta de cáñamo, es un compuesto asociado con la regulación del dolor y la inflamación. Este cannabinoide posee efectos terapéuticos  y carece de efectos tóxicos y adictivos asociados con otros componentes del cannabis como el THC (tetrahidrocannabinol). Debido a esto, es legal, vendido y utilizado en muchos países del mundo.Este cannabinoide es capaz de aliviar dolencias y síntomas de numerosas enfermedades incluyendo el dolor crónico.

¿Qué es el dolor crónico?

El dolor es una experiencia sensorial o emocional desagradable asociada a un daño real o potencial en un tejido y tiene gran influencia en la calidad de vida de un individuo. Su intensidad depende del umbral de dolor de cada paciente y se clasifica según su duración en el tiempo en agudo o crónico.

El dolor agudo posee una función natural de alerta y protección la cual permite saber que existe un problema o lesión que debe ser atendida.

El dolor crónico es intenso, continuo en una parte específica del cuerpo y limita los movimientos de una persona durante prolongados períodos de tiempo. Se caracteriza por tener una duración superior a 3-6 meses. Éstos se manifiestan, por ejemplo, en dolores de cabeza, de espalda o cervicales y se originan por la sensibilización del sistema nervioso ya sea por una lesión, trastornos crónicos (cáncer, artritis, diabetes) y factores psicológicos, los cuales desempeñan un rol importante e infieren en la perpetuación del dolor crónico.

Y qué beneficios para tratar el dolor crónico tiene el CBD?

A diferencia del THC (tetrahidrocannabinol), el CBD (cannabidiol) no es psicoactivo por lo que no se ven afectadas tareas cotidianas con el uso de este cannabinoide.

Posee beneficios terapéuticos y puede contribuir al tratamiento de enfermedades dolorosas como migrañas, artritis, esclerosis múltiple, inflamación de los nervios y dolor crónico.

-El CBD posee propiedades analgésicas debido a la incidencia de éste sobre los receptores CB1 y CB2 a nivel del sistema nervioso central y periférico. Un estímulo de dolor llega a través de las vías nerviosas a la médula espinal y transmitido hacia zonas del cerebro relacionadas con el procesamiento del dolor. La activación de éstos receptores cannabinoides inhiben la transmisión de señales dolorosas.  Por su parte los receptores CB2 reducen los procesos inflamatorios en el lugar de la lesión. Ésta es una de las principales propiedades terapéuticas del CBD sin efectos secundarios adversos. La inflamación de los músculos puede causar dolor y con el tiempo, mayores daños en los tejidos e incluso, dolores crónicos. El uso de analgésicos recetados a base de compuestos químicos puede causar efectos adversos en el hígado, riñón y estómago.

La inflamación es el sistema inmune de nuestro cuerpo intentando protegerlo de células peligrosas.

Si bien el CBD tiene un potencial fantástico como antiinflamatorio, podría llegar a disminuir la eficacia de nuestro sistema inmunológico por lo que se debe tener en cuenta la dosis ideal de cannabidiol. Lo recomendable es comenzar de a poco y aumentar la ingesta hasta lograr un equilibrio y resultados óptimos.

-Las personas sometidas a un constante estado de dolor se deprimen fácilmente. Esto podría conducir al aislamiento y sentimientos de soledad al no ser capaces de participar en actividades cotidianas. El CBD ayuda a aliviar estos estados y devolver la actividad a los pacientes. La depresión es producto de un trastorno predispuesto o el resultado de un trauma o vivencia de algún evento desafortunado. Los síntomas incluyen pérdida de placer e interés, tristeza, cambios de apetito, falta de energía, problemas para dormir, sentimiento de inutilidad, baja autoestima, dificultad para tomar decisiones, concentrarse o pensar.

Los científicos coinciden en que la depresión es causada por la reducción de dopamina y serotonina en nuestro cerebro. La evidencia de algunos estudios clínicos muestran que el CBD puede estimular el crecimiento del hipocampo, desencadenando la creación de nuevas neuronas (neurogénesis). Ésta afección podría ser un método para reducir síntomas de depresión y ansiedad.

-El dolor constante y la falta de sueño provocan irritabilidad, mareos, incapacidad para comunicarse, paranoia y depresión. Éstos son síntomas de ansiedad y causan estragos en una persona, tanto en su aspecto físico como en su bienestar emocional. El CBD ayuda a calmar el sistema nervioso, reducir y aliviar sentimientos de ansiedad, incluso la que se genera en trastornos del estrés postraumático (TEPT), ya que ayuda a impulsar la señalización a través de receptores de serotonina y fomenta la neurogénesis del hipocampo, generando un estado de ánimo positivo y un efecto ansiolítico y relajante.

-Los efectos del CBD sobre el sistema endocannabinoide, son los responsables de producir el efecto calmante y relajante que se asocia con el cannabidiol. Ejercitar los músculos es una de las maneras más eficaces de aliviar dolores crónicos pero a veces, el dolor es tal que impide los movimientos. 

El sistema endocannabinoide es una red innata de receptores cannabinoides que se producen naturalmente en el cuerpo y está presente en prácticamente todos los sistemas fisiológicos (lo que explicaría el amplio potencial médico del cannabidiol), en conjunto desempeñan un papel importante en la comunicación entre grupos musculares y las neuronas que lo controlan. Una vez suministradas dosis de CBD, los músculos se relajan generando fluidez en sus movimientos.

-Dolor, ansiedad, depresión son trastornos que generan estrés y dificultad para conciliar el sueño en cualquier individuo, tarea tan necesaria para el buen funcionamiento del cuerpo humano. El CBD es un relajante con efectos terapéuticos para el insomnio que podría inducir a un sueño profundo y al descanso que el cuerpo necesita para reparar y reemplazar células dañadas acelerando los procesos de curación. Así el CBD actúa junto a los receptores, proteínas y otros componentes químicos en el cerebro para reducir la ansiedad y establecer un ciclo de sueño profundo.

¿Cómo usar CBD para aliviar el dolor?

Una de las formas más prácticas de consumir CBD para controlar el dolor es el aceite de CBD proveniente del cáñamo, rico en cannabidiol  y con niveles insignificantes de THC.

Es útil a la hora de tratar el dolor crónico ya que se adhiere a ciertos receptores en el cuerpo, reduciendo el dolor en un área concreta.

Posee propiedades analgésicas y antiinflamatorias, ayuda a llevar el estrés y la ansiedad por lo que es beneficioso para afrontar la depresión y altibajos de humor.

El CBD está disponible en potencias variables de manera que los consumidores puedan dosificarlo según sus beneficios y preferencias. Lo recomendable es comenzar con pequeñas dosis e ir aumentando hasta alcanzar el efecto deseado.

Además del consumo oral de CBD en forma de aceite para aliviar el dolor, existen, cápsulas, comestibles, cremas tópicas y vaporizadores.

Dosificación del aceite de CBD

La cantidad recomendada para el alivio del dolor crónico, varía dependiendo de la edad, peso y altura de cada individuo.

En el 2017 la Academia Nacional de Ciencias Públicas, publicó una revisión sistemática de los efectos terapéuticos del cannabis y cannabinoides. El informe abarca la efectividad del CBD en relación al cáncer, dolor crónico, epilepsia, ansiedad entre otros trastornos y destaca: En adultos con espasticidad causada por esclerosis múltiple, el consumo oral de cannabinoides mejora los síntomas a corto plazo. 

También añade: Los adultos con dolor crónico tratados con cannabinoides, tienen más probabilidades de experimentar una reducción significativa de los síntomas dolorosos. 

Mis conclusiones 

  1. Es necesario que la ciencia corrobore los alegatos formulados por los consumidores de modo que se pueda aplicar el tratamiento de manera constructiva y definir, en el largo plazo sus indicaciones y contraindicaciones.
  2. El Cannabidiol posee un rol analgésico eficaz y seguro que proporciona una opción terapéutica en el tratamiento del dolor crónico. 
  3. El CBD puede ser utilizado como suplemento para la salud sin efectos secundarios.
  4. Un mejor conocimiento de los cannabinoides, es un prometedor enfoque en el desarrollo futuro de fármacos más seguros y efectivos.

Espero que les haya gustado leer mis notas y quizás puedan haber aprendido algo nuevo. Me alegraria muchisimo poder verlos en mi Twitter y/o Linkedin, que son las redes sociales que más uso últimamente. 

Qué es el cannabis y por qué me interesa tanto?

La ley de tasación de marijuana de 1937, se considera el origen para la prohibición del cáñamo y del cannabis a nivel global. Actualmente, casi 80 años después, los efectos benéficos del cannabis se están redescubriendo y las investigaciones científicas avalan dichos efectos. Ésto contribuye a la legalización del cannabis en, cada vez, más lugares del mundo.

Sin embargo su uso recreativo se sigue considerando un delito en muchos países . Las leyes modernas establecen una distinción entre cannabis medicinal y cannabis recreativo.

Definición y composición

La planta de cannabis popularmente conocida como marijuana, es una especie vegetal que se utilizó durante miles de años en distintas culturas alrededor del mundo, como alimento, materia prima y medicamento por sus múltiples propiedades terapéuticas.

Muchas de las variedades de cannabis poseen propiedades psicoactivas como la marijuana que contiene THC a diferencia del cáñamo cuyo contenido, de mencionado cannabinoide, es bajo. A causa de sus propiedades psicoactivas, el cultivo de cannabis ha sido prohibido o regulado en muchos países. 

 La planta de cannabis está compuesta por principios activos llamados cannabinoides que por estar dentro de la planta, se los denomina fitocannabinoides. Los más comunes y de los cuales se tiene mayor información son THC, CBD, CBG y CBN entre otros.

El cuerpo humano posee en la superficie de muchos tipos de células, sitios específicos donde se acoplan estos principios activos de la planta. Los receptores de estos cannabinoides son denominados CB1 y CB2 y se encuentran distribuidos en todo el cuerpo, el cual produce moléculas similares a la de la planta de cannabis, llamados endocannabinoides.  

Los cannabinoides poseen propiedades medicinales, lo que permite que muchas dolencias y patologías puedan ser tratadas con cannabis tales como cáncer, epilepsia, glaucoma, esclerosis múltiple, fibromialgia, dolor crónico, etc.

Existen diversas variedades de cannabis que poseen distintos patrones de crecimiento, efectos y composición de cannabinoides. Estas variedades, a lo largo del tiempo, fueron utilizadas, combinadas y mejoradas para distintos usos. Los grupos principales son:

  • Sativa: de climas tropicales con poca variación lumínica y su efecto es cerebral.
  • Indica: de climas templados con mucha variación lumínica y su efecto es corporal y relajante.
  • Rudelaris: no depende de la cantidad de horas luz para florecer. Posee baja concentración de CBD y THC.

Variedades que me resultan tan interesantes

Cannabis Sativa y cannabis Indica son dos términos que se utilizan para agrupar una serie de características y clasificar una variedad determinada en el espectro del cannabis en el que se pueden distinguir diversos patrones de crecimiento, sabores y efectos diferentes.

Las Indicas poseen principalmente un efecto físico mientras que los efectos de las Sativas son cerebrales. Ésto se debe a la combinación de sustancias activas (cannabinoides) en el cannabis que poseen efectos en el cuerpo humano. El tetrahidrocannabinol (THC), el cannabidiol (CBD) y el cannabinol (CBN) son las más conocidas.

El THC es la principal sustancia psicoactiva del cannabis. El CBD es responsable del efecto calmante y equilibra los efectos del THC. El CBN posee cierta psicoactividad y un efecto sedante.

Las Indicas suelen contener más CBD por lo que son más populares para relajar y estimular el sueño. Medicinalmente son eficaces en el tratamiento de espasmos musculares por esclerosis múltiple y enfermedad de Parkinson. Funcionan bien contra el dolor crónico, rigidez e inflamación artrítica y reumática, insomnio y ansiedad.

Las Sativas poseen mayor contenido de THC, lo que contribuye a un efecto de subida más energético tanto a nivel mental como físico. Estas variedades son eficaces en el tratamiento de las náuseas (a causa de quimioterapia o de medicamentos contra el VIH/sida), problemas de apetito, migraña, depresión, dolor crónico y otros síntomas similares.

Actualmente existen diversas variedades híbridas de cannabis que combinan los efectos de Indicas y Sativas, esto representa una ventaja tanto para pacientes como para consumidores recreativos. 

El cannabis puede ser utilizado con ambos fines, la diferencia entre variedades de cannabis medicinal y las de cannabis recreativo, depende de las necesidades del consumidor.

La interacción de los cannabinoides con el cuerpo humano

El sistema endocannabinoide (presente en todos los mamíferos) posee receptores (CB1 y CB2) que reaccionan ante ambas sustancias. Este sistema influye en el metabolismo y el equilibrio, el dolor y la memoria emocional y el apetito por lo que el cannabis funciona de una manera muy natural, interactuando con el propio sistema del cuerpo. Esto hace que sea una sustancia recreativa agradable además de aliviar o curar varias enfermedades.

Los cannabinoides estimulan la homeostasis, por lo que, el cannabis puede contribuir al equilibrio físico. Enfermo o no, las personas funcionan mejor cuando están equilibradas.

Formas de administración del cannabis

El cannabis puede ser administrado de diversas maneras. Desde que está legalizado medicinalmente existe una mayor atención a las diferentes variables en que las sustancias activas pueden ingresar al cuerpo.

Vaporización, incorporación a  bebidas o alimentos, son métodos que se utilizan tanto con fines recreativos como medicinales. El efecto y finalidad deseados, también determinan la elección.

El aceite de cannabis es el único método cuya finalidad es meramente medicinal.

Conclusiónes a las que he llegado:

El cannabis ya se utilizaba hace miles de años, incluso antes de Cristo y actualmente está haciendo una reaparición en escena por sus múltiples propiedades terapéuticas.

Al mismo tiempo es la droga recreativa más utilizada en todo el mundo. Según un informe de la Oficina de la Naciones Unidas contra la droga y el delito (ONUDD) DEL 2012, es más popular que la heroína, cocaína, anfetaminas, éxtasis o MDMA entre otras sustancias ilegales mucho más nocivas o con mayores efectos adictivos que el cannabis.

Tanto si consumes cannabis para relajar, socializar, aliviar el dolor o curar alguna enfermedad, poder dormir o reducir el estrés, todo contribuye a  preservar el equilibrio físico que en definitiva, contribuye a mejorar la salud. 

El cannabidiol en nuestras vidas

Avances y trabajos científicos respecto de los efectos medicinales del cannabis, tienen relación directa con el CBD. Este compuesto activo, tiene la respuesta para aliviar enfermedades y cambiar la imagen social negativa que tiene el cannabis hoy en día. De hecho, el CBD, es un componente natural, terapéutico y no psicoactivo.

¿Qué es el CBD?

El Cannabidiol (CBD) es uno de los fitocannabinoides que se encuentra en la planta de cannabis. Tiene importantes beneficios terapéuticos según múltiples fuentes científicas y médicas.

Desde el 2013, el servicio de los institutos nacionales de la salud (Pub Med) ha incluido más de 1100 estudios sobre este componente.

El Cannabidiol, no produce efectos psicoactivos, sino que, en realidad, puede contrarrestar la psicoactividad del THC (tetrahidrocannabinol).

CBD vs. THC

Después del THC (tetrahidrocannabinol), el CBD (cannabidiol) es el cannabinoide más estudiado y con más potencial terapéutico. De entre todos los compuestos, el CBD y el THC son los que están presentes en concentraciones más altas. Ambos componentes, comparten una relación de interdependencia y trabajan juntos para incrementar, mutuamente, sus beneficios terapéuticos.

El CBD es un compuesto no psicoactivo mientras que el THC si lo es, por lo que puede producir efectos eufóricos. Una mayor proporción de CBD frente al THC, significa menos efectos a nivel cerebral.

Hay dos tipos de receptores cannabinoides (CB1 y CB2) en las células de todo cuerpo humano. Cuando una persona toma CBD, dichos receptores se activan. Las investigaciones realizadas indican que cuando proporcionamos cannabinoides (no tóxicos)  a nuestro organismo, no se crea un hábito, sino un sistema más saludable.

Los médicos y profesionales de la salud, prefieren tratamientos con efectos adversos mínimos y no pueden pasar por alto ciertos efectos secundarios del THC que el CBD, no presenta. En el 2003, el gobierno de los Estados Unidos obtuvo una patente para el uso médico del cannabidiol o CBD.

En el 2011, un estudio publicado en Current Drug Safety, concluye que el CBD, no interfiere en las funciones psicomotoras ni psicológicas y sugiere que éste, se tolera bien, resultando seguro incluso en dosis altas.

Propiedades terapéuticas del CBD

Sus propiedades son: antiinflamatorias, analgésicas, neuroprotector, anticonvulsivo, antioxidante, anti-náuseas y antiemético, antitumoral, ansiolítico, antipsicótico, reductor de la apetencia por heroína, cocaína y alcohol, inmuno-modulador.

El uso de CBD en enfermedades

Algunas son: enfermedades neurodegenerativas (Alzheimer, Parkinson, esclerosis múltiple), dependencias químicas,ansiedad, psicosis, autismo, artritis, enfermedad de Crohnn, inflamación intestinal, acompañamiento de la quimioterapia, tratamiento antitumoral.

-Epilepsia:  Reduce la aparición e intensidad de las convulsiones en un 36,5%, mientras que un 2%, dejó de tener crisis convulsivas.

-Esclerosis Tuberosa:  Reduce un 69% de las convulsiones.

-Fibromialgia:  Los consumidores sienten una reducción considerable del dolor y la rigidez, mayor relajación y aumento del bienestar.

-Esclerosis múltiple:  Síntomas de esta enfermedad tales como, depresión, cambios de humor, fatiga, ansiedad, espasmos, dolor y debilidad, son paliados por el uso de CBD.

 Más allá de sus usos terapéuticos, el CBD es recomendado como suplemento alimentario.

Efectos secundarios del CBD

Un artículo del 2017 publicado en la revista Cannabis and Cannabinoid Research, documenta la seguridad y los efectos secundarios del CBD. Los efectos más comunes, suelen ser cansancio, diarrea y cambios tanto en el peso como en el apetito. 

Los autores de este informe aseguran que el CBD tiene un mejor perfil de efectos secundarios en comparación con otros fármacos utilizados en tratamientos de las afecciones médicas ya mencionadas.

Sobredosis de CBD

El ser humano tolera grandes dosis de CBD de hasta 1500 mg al día. El departamento de salud y servicios humanos, declaró que no hay signos de toxicidad o efectos secundarios grandes asociados al consumo crónico de CBD en personas sanas.

Conclusión

El CBD es un componente medicinal y terapéutico que  reduce, previene y alivia síntomas de diversas enfermedades sin tener efectos adversos considerables., Es una de las llaves que permitirá en un futuro, comercializar el cannabis a nivel mundial y mejorar la vida de millones de enfermos.

Las diferencias entre el CBD y el THC

Durante los últimos 30 años, los cultivadores de cannabis se han preocupado por crear variedades de cannabis con altas concentraciones de THC, ya que este cannabinoide es responsable de la euforia que los consumidores buscan. Si bien el CBD, se aisló en la década de 1940 y luego se identificó en la década de 1960, recién ganó popularidad en los últimos años. 

El CBD y el THC son los dos cannabinoides de mayor importancia y prevalencia que constituyen la planta de marihuana y cáñamo, con múltiples beneficios y efectos para la salud. Poseen diferencias entre sí, tanto en su estructura química como en el efecto que generan en los usuarios. En este artículo analizaremos dichas diferencias entre ambos cannabinoides.

THC, CBD y el sistema endocannabinoide

Para comprender las diferencias entre THC y CBD, debemos entender su interacción con el cuerpo humano. 

Provenientes de la misma planta, una vez consumidos por el usuario viajan en distinta dirección, como una compleja red de receptores de cannabinoides, distribuidos por todo el cuerpo humano. Hay receptores de cannabinoides en el estómago, intestinos, pulmones y piel; sistema nervioso central y sistema inmunológico.

El sistema endocannabinoide es el responsable de mantener la homeostasis (equilibrio corporal) de todas las funciones fisiológicas del cuerpo, desempeñando un papel en casi todo lo que nuestro organismo hace. Cuando se consume cannabis, el sistema endocannabinoide se ve directamente afectado.

El THC y los receptores cannabinoides

Cuando el THC ingresa al organismo se acopla a receptores endocannabinoides ubicados en el cerebro y el cuerpo. Cuando esto sucede la combinación química entre las neuronas y los cannabinoides endógenos se intercala, provocando una cascada de eventos.

El CBD no es afín a los receptores cannabinoides

El CBD, por otra parte, interactúa con el sistema endocannabinoide de una manera más periférica. Éste, inhibe las enzimas que participan en la descomposición de los cannabinoides endógenos naturales. Es un modulador alostérico  no competitivo. Por lo tanto, el CBD afecta al sistema endocannabinoide de una manera sutil y periférica.

Psicoactividad

Una de las mayores consecuencias de la afinidad del THC por los receptores cannabinoides es que el efecto del consumo de THC es psicoactivo. Esta es la razón por la que las personas consumidoras de cannabis con un alto contenido de THC, presentan sensaciones de euforia, pérdida de memoria a corto plazo, somnolencia, pensamientos creativos e incluso, ansiedad. De hecho, este efecto es el motivo por el cual los humanos han consumido y adorado el cannabis.

Por el contrario, el consumo de CBD no causa el mismo tipo de efectos cerebrales que el THC ya que no posee propiedades psicoactivas, más bien se podría decir que el CBD es un antipsicótico y neutraliza los efectos psicoactivos del THC. Sus efectos en el cuerpo incluyen relajación y disminución de la inflamación.

Por lo tanto la no psicoactividad del CBD, lo convierte en una opción preferible para muchas personas que son sensibles al THC, como niños y personas mayores pudiendo recibir sus beneficios terapéuticos sin efectos intoxicantes.

Diferentes razones médicas para el uso de CBD y THC

La mayor parte de los pacientes que utilizan la marijuana como medicina, usan una forma de cannabis entero, lo que significa que contiene THC y CBD, debido a que ambos cannabinoides ofrecen beneficios terapéuticos que a menudo, se superponen. Sin embargo, debido a la psicoactividad del THC, ciertos pacientes de la marijuana medicinal optarán por un medicamento que contenga solo CBD. Dependiendo de la naturaleza de la patología, a veces es necesario un solo medicamento.

Beneficios medicinales del CBD:

  • Antioxidante
  • Antiinflamatorio
  • Ansiolítico
  • Antipsicótico (Posee capacidad para reducir síntomas psicóticos, incluidos los inducidos por el THC).
  • Neuroprotector
  • Antitumoral
  • Anticonvulsivo
  • Alivio del dolor crónico.

El THC, si bien tiene muchos de los beneficios del CBD, también posee propiedades medicinales únicas:

  • Antiemético (reduce náuseas)
  • Incrementa el apetito
  • Antidepresivo
  • Antiinflamatorio
  • Antiespasmódico
  • Alivio del dolor
  • Ayuda con los síntomas de abstinencia relacionados con el abandono de fármacos.

Como se puede apreciar, muchas de las características terapéuticas del THC y el CBD se superponen. Al mismo tiempo ambos cannabinoides, poseen propiedades medicinales únicas que pueden o no ser apropiadas para todas las personas y todas las patologías.

El efecto séquito

Este es un término utilizado para describir el efecto combinado de todos los cannabinoides, terpenoides y flavonoides presentes en una sola muestra de cannabis. La industria del cannabis es extremadamente hábil en la extracción de cannabinoides y en la producción de medicamentos como el aislado de CBD. Sin embargo, los herbolarios argumentan que interfiere con el poder curativo de la planta, ya que no existe un efecto combinado de todos los compuestos presentes.

 La teoría del efecto séquito, se refiere a que todos los compuestos de la marijuana funcionan mejor como equipo que individualmente. Ningún cannabinoide puede tener tanto poder o potencial como todo el perfil fitoquímico de la planta de cannabis.

Si bien existe mucho debate entre THC y CBD, ambos cannabinoides se regulan entre sí cuando son consumidos por humanos. Con la psicoactividad del THC y el CBD como antipsicótico, interactúan perfectamente y logran complementarse.

El cannabis vs el cáncer

El cáncer es una enfermedad cuya principal característica es la multiplicación de células anormales sin control que suelen ser capaces de invadir otros tejidos causando metástasis y gran mortalidad. Han sido identificados más de 100 tipos de cáncer por la OMS. Según sus características, suelen agruparse en las siguientes categorías:

  • Carcinoma: Comienza en la piel o en tejidos que recubren órganos internos.
  • Sarcoma: Comienza en el hueso, cartílago, grasa, músculo, vasos sanguíneos u otros tejidos.
  • Leucemia: Se origina en los tejidos que forman la sangre.
  • Linfoma y mieloma: Se originan en las células del sistema inmune.
  • Cánceres del sistema nervioso central: Se origina en los tejidos del cerebro y médula.

La relación del CBD, THC y cáncer

Evidencias científicas muestran que los cannabinoides (provenientes obviamentes del cannabis) ralentizan el crecimiento del cáncer, inhiben la formación de nuevas células sanguíneas que alimentan el tumor y ayudan a sobrellevar el dolor, la fatiga, náuseas y otros efectos secundarios.

Cristina Sánchez (bióloga de la universidad complutense de Madrid), descubrió que las células del cáncer morían cada vez que eran expuestas al tetrahidrocannabinol (el principal componente psicoactivo de la marihuana).

El THC induce apoptosis (muerte celular) en las células de C6 de glioma (una forma agresiva de cáncer cerebral).

Posteriores estudios demostraron que el THC y otros cannabinoides son efectivos, no solo para aliviar síntomas del cáncer (náuseas, dolor, pérdida de apetito, fatiga), sino que también tienen un efecto antitumoral directo.

Un equipo de científicos españoles liderados por Manuel Guzmán llevó a cabo el primer ensayo clínico para evaluar la acción antitumoral del THC en seres humanos, administrando dicho cannabinoide en tumores de 9 pacientes con glioblastoma que habían fallado en su respuesta a las terapias estándar de cáncer cerebral.

El tratamiento con THC  redujo significativamente la proliferación celular del tumor en cada test practicado.

Científicos de la universidad de Harvard reportaron que el THC ralentiza el crecimiento de tumores en cáncer de pulmón y reduce considerablemente la capacidad de dispersión del cáncer. Este cannabinoide psicoactivo destruye células tumorales dejando indemne a las células sanas. Por el contrario, las drogas de quimioterapia convencionales son altamente tóxicas y generan daño en el cerebro y el cuerpo.

El Dr,Sean Mc Alister (científico del Pacific Medical Center en San Francisco) descubrió que el cannabidiol (CBD), componente no psicoactivo de la planta de marihuana es un potente inhibidor de la proliferación celular, metástasis y crecimiento tumoral en el cáncer de mama.

En el 2007 publicó un resumen de como el cannabidiol mata las células de cáncer de mama y destruye tumores malignos al inactivar la expresión del gen ID-1 (proteína que actúa como conductor celular del cáncer). Este gen se encuentra activo durante el desarrollo embrionario humano después del cual se apaga y permanece inactivo.

En el cáncer de mama y otros tipos de cánceres metastásicos, el gen ID-1 se vuelve a activar produciendo células malignas invasivas que hacen metástasis.

El CBD, en virtud de su habilidad para silenciar la expresión de ID-1, puede ser una revolucionaria medicación anti cáncer.

El cannabidiol ofrece esperanzas de una terapia no tóxica que puede tratar formas agresivas de cáncer sin efectos adversos de la quimioterapia.

Las investigaciones de Mc Alister también demuestran que el cannabidiol actúa en sinergia con varios fármacos anti cáncer potenciando su impacto mientras reduce dosis tóxicas.

Investigadores de St.George university en Londres, observaron un patrón similar con el THC y el cannabidiol que inducen apoptosis en líneas celulares de leucemia. 

Los investigadores italianos describen al CBD como el más efectivo inductor de apoptosis en el cáncer de próstata y cáncer de colon.

Dentro de la comunidad científica médica el descubrimiento de las propiedades antitumorales de los cannabinoides está siendo cada vez más reconocido como un avance terapéutico del cáncer.